* Con información de DutchNews.nl

El gas de esquisto ya no es una opción en Holanda. De acuerdo con el ministro de relaciones económicas, Eric Wiebes, el país ya no va a otorgar permisos para ese tipo de explotación. “No vamos a hacer eso. Está decidido”, afirmó el ministro. Henk Kamp, predecesor de Wiebes, ya había introducido una moratoria de cinco años, que expira en 2020, y que prohíbe la perforación de gas de esquisto durante este período.

El gas de esquisto es un gas natural que queda atrapado en densas capas de roca de esquisto en el subsuelo. Para su explotación se utiliza una peligrosa técnica no convencional, conocida como fracking, que envuelve la perforación horizontal de la roca, donde se inyecta, a través de la tubería instalada, una mezcla de inmensa cantidad de agua y más de 700 solventes químicos con potencial cancerígeno. La gran presión provoca explosiones que fragmentan la roca. Para que el agujero no se cierre de nuevo, se inyectan enormes cantidades de arena, que supuestamente evitan que el terreno ceda al mismo tiempo que permite, por su porosidad, la migración del gas a ser extraído. El proceso puede crear nuevos caminos para la liberación de gas o se puede utilizar para ampliar los canales existentes.

Una serie de consejos locales, consejos de agua e incluso grupos de cerveza, como Heineken, ya se manifestaron contra la producción de gas de esquisto en Holanda, debido al alto riesgo de contaminación. El grupo energético Cuadrilla, que recibió una licencia para realizar pruebas para gas de esquisto en dos locales en Holanda, actualmente está apelando al Consejo de Estado contra la decisión de Kamp de suspender su licencia tras la prohibición de cinco años.

Fundada en el Reino Unido en 2007, Cuadrilla es una empresa privada de explotación y producción británica orientada al descubrimiento de recursos naturales, principalmente gas de pizarra. La empresa tiene su sede en Bamber Bridge, Lancashire, y actualmente posee tres campos en el sur de Inglaterra – Balcombe, Cowden y Lingfield. Ya en Lancashire son ocho campos y uno de ellos está siendo operado. Cuadrilla también recibió 18 nuevas licencias de explotación, que atraviesan la Cuenca de Cleveland, en el este de Yorkshire, y Gainsborough Trough, en el sur de Yorkshire. Las licencias totalizan aproximadamente 1274 km² en el área. La explotación de estos campos abarca una serie de preocupaciones, que incluyen el riesgo de contaminación del aire y del agua, además del impacto a dos grandes sectores: agricultura y turismo.

Para Juliano Bueno de Araujo, coordinador de campañas de 350.org y fundador de la COESUS – Coalición No Fracking Brasil por el Clima, Agua y Vida-, la decisión del ministro Eric Wiebes es más que bien venida y necesaria, pues indica un norte ya hecho por varios países que optaron por no entrar en la “aventura de la fractura hidráulica”. “El fracking es una innegable amenaza al medio ambiente, a la producción de alimentos, al agua ya la salud de las personas. Comprender los riesgos y no permitir que la explotación ocurra es fundamental para que la humanidad pueda recorrer un camino posible y correcto, donde nuestras ciudades y el campo son ambientes libres del fracking”, comenta Juliano Bueno.

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