Nos movemos en un panorama mediático que no duda en mostrar a los activistas y manifestantes bajo una luz desfavorable, especialmente cuando las llamadas a la acción amenazan el statu quo o pretenden perturbar las estructuras de poder. Los activistas climáticos siguen siendo objeto de campañas de desprestigio que emplean contra ellos una amplia variedad de términos difamatorios, que van desde santurrones hasta alborotadores, extremistas e incluso terroristas, al tiempo que son víctimas cada vez más frecuentes de la intimidación, la coerción y la brutalidad policial.

En este contexto, las acciones creativas y no violentas de las organizaciones de base pueden desestabilizar el discurso dominante mediante el uso ingenioso de símbolos y referencias de la cultura pop. En este sentido, queremos destacar algunas de las formas más simpáticas y originales con las que estamos cambiando la narrativa.

En los últimos años, 350.org ha participado en innumerables acciones climáticas en todo el mundo, empleando tácticas para llamar la atención y conseguir resultados concretos. Una de ellas ha sido movilizar de manera eficaz los recursos y la influencia en la cultura pop de dos insólitos campeones del clima: T-Rex y Pikachu.


Ojo con los Pikachus

En junio de 2019, Japón acogió la Cumbre del G20, en la que los líderes mundiales se reunieron para debatir sobre el desarrollo sostenible global. Con el fin de subrayar la hipocresía de Japón al acoger la cumbre al tiempo que seguía financiando proyectos de combustibles fósiles en todo el mundo, en particular centrales eléctricas de carbón, los activistas decidieron recurrir al producto de exportación más popular, reconocible y adorable del país: el Pokémon de tipo eléctrico Pikachu.

Acciones de Pikachu en la Embajada de Japón - AC Dimamatac

Acciones de Pikachu en la Embajada de Japón – AC Dimamatac

 

Como explicó durante el acto la directora regional de 350 Asia, Norly Mercado, «la popularidad sostenida de Pokemon es una prueba de la capacidad tecnológica, innovadora y creativa de Japón, y por ello creemos que el país puede convertirse en un líder mundial de la acción climática y las energías renovables».

Pokémon se convirtió en un fenómeno de la cultura pop a finales de los 90 y principios de los 2000, y sigue suscitando un enorme afecto entre los millennials de todo el mundo. Para aquellas generaciones que llegaron antes o después de los años dorados de Pokémon, las imágenes llamativas e indudablemente originales de la serie generaron una discusión y ofrecieron la oportunidad de explicar una metáfora: los Pokémon sufren una serie de evoluciones a lo largo de su vida, subiendo de nivel y haciéndose más fuertes en el proceso. Del mismo modo, la crisis climática nos obliga a todos a evolucionar y a subir de nivel, perfeccionando únicamente los poderes que contribuyen al éxito de nuestra especie. Al ser un Pokémon de tipo eléctrico, Pikachu constituye la encarnación perfecta de nuestra necesidad como colectivo de evolucionar para convertirnos en productores de electricidad renovable.

Acciones de Pikachu en la Embajada de Japón - AC Dimamatac

Acciones de Pikachu en la Embajada de Japón – AC Dimamatac

 

Lynne Brasileno, voluntaria de 350 Filipinas, explicó que Pikachu es también la personificación de un compañero fiel— e incluso un defensor de la causa, alguien con quien siempre se puede contar. El personaje enseña los valores de la empatía, la amistad y el respeto a la naturaleza, cualidades que contribuyeron a que muchos jóvenes sintieran un gran afecto por él.

En junio de este año, Pikachu hizo una aparición en Bangladesh junto con la organización asociada #ViernesPorElFuturo mientras se celebraba la conferencia del G7. Los activistas se reunieron para protestar contra la financiación por parte de Japón del proyecto de la central de carbón Matabari Fase 2 en este país tan vulnerable al clima. El proyecto ha provocado el desplazamiento de comunidades, violando la ley estatal de Adquisición de Tierras de 1982 y arrebatando el sustento a muchas personas que dependían de las tierras agrícolas.

Imagen

Imagen: Viernes Por El Futuro Bangladesh
https://twitter.com/FFFinBD/status/1403371376136712196/photo/1

Según las estimaciones, la central eléctrica será responsable de 14.000 muertes prematuras debido a la contaminación atmosférica, la tercera causa de mortalidad en un país que lidera el ranking mundial de la peor contaminación atmosférica. 350.org y sus socios están pidiendo a Bangladesh que apruebe un Nuevo Pacto Verde, lo que supondría la paralización de todos los proyectos energéticos de carbón. Los activistas también exigen a Japón que deje de financiar la planta de carbón Matabari Fase 2 y que invierta en infraestructuras de energía renovable en Bangladesh.

Pikachu también fue visto en otra acción el mes pasado en Manila, donde los activistas liderados por el Movimiento Popular Asiático sobre la Deuda y el Desarrollo (APMDD , por sus siglas en inglés)se reunieron para protestar con ocasión de las reuniones anuales de los principales financiadores de combustibles fósiles de Asia, entre los que se encuentra Sumitomo Corporation. Uno de sus demandas era que Sumitomo, que posee varias minas de carbón y contribuye al desarrollo de centrales eléctricas de carbón en todo el sudeste asiático, alinee sus inversiones con los objetivos establecidos en el Acuerdo de París.

Pikachu en las oficinas del Banco Asiático de Desarrollo (BAsD) en Manila

Pikachu en las oficinas del Banco Asiático de Desarrollo (BAsD) en Manila(Imagen: APMDD )


La cronología del T. Rex

En los últimos años, otro aliado inverosímil, el simpático Tiranosaurio Rex, ha resultado ser un abanderado eficaz y fiable de la acción climática. En los últimos cuatro años, los T. Rex se han dejado ver en manifestaciones multitudinarias en diversos contextos y países.

El mensaje que lanzan es bien claro: los dinosaurios representan la industria de los combustibles fósiles y van a ser responsables de nuestra extinción colectiva a menos que logren evolucionar y dejar atrás el carbón, el petróleo y el gas.


Enero de 2017

Una de las primeras veces que el T. Rex apareció en escena —y no podía haber elegido una ocasión más adecuada para su debut como activista— fue para protestar por el nombramiento de Rex Tillerson, antiguo jefe de Exxon/Mobil, como Secretario de Estado del expresidente de EE.UU. Donald Trump en enero de 2017.

 

Los manifestantes se reunieron a las afueras del Senado con ocasión de la audiencia de confirmación de Tillerson y, liderados por 350.org, marcharon por las calles de Washington. Llamándose Rex, habría sido un error no incluir a T. Rex en las protestas. Pero además, la presencia de T. Rex sirvió para poner de manifiesto el desastroso impacto que Exxon/Mobil ha tenido tanto sobre las personas como sobre el clima. Exxon conocía desde hace décadas los impactos que sus actividades iban a tener sobre el clima, de modo que la inclusión de Tillerson en el gabinete de Trump suponía un acto ofensivo e irresponsable.

Julio de 2018 

Al año siguiente, en julio de 2018, como parte de la acción #ÚnetePorElClima, los activistas climáticos liderados por 350 Filipinas protestaron contra tres grandes empresas filipinas, las cuales están obstaculizando la modernización de la infraestructura eléctrica de un país que sigue generando el 50% de su energía a través del carbón.

Durante la protesta contra DMCI Holdings, San Miguel y Meralco, los mayores operadores de carbón del país, los activistas se vistieron con trajes de T. Rex y pidieron a estas empresas que demostraran su liderazgo impulsando la transición de los combustibles fósiles a las energías renovables, con el fin de limitar las emisiones de carbono y de mitigar el desastre climático.

Estas exigencias fueron formuladas claramente por Chuck Baclagon, responsable de Campañas de Finanzas en Asia de 350.org: «Ningún nuevo proyecto de combustibles fósiles y una transición rápida y justa a un 100% de energía renovable y libre».

Baclagon añadió: «Los combustibles fósiles son como los dinosaurios, y queremos que evolucionen hasta convertirse en campeones de las energías renovables, porque su incapacidad de evolucionar significa al mismo tiempo nuestra extinción colectiva».

El evento pretendía generar impulso de cara al día de acción #ÚnetePorElClima, un movimiento climático global que tuvo lugar el 8 de septiembre del mismo año. Ese día, miles de ciudades de todo el mundo participaron en diversas acciones para exigir un mundo libre de fósiles y para instar a los líderes que asistían a la Cumbre Global de Acción Climática en San Francisco a adoptar medidas firmes.

Septiembre de 2019

Quizás inspirado por la aparición del T. Rex en varias protestas climáticas globales, en septiembre de 2019, durante la #MovilizaciónMundialPorElClima, el Museo de Manchester, en el Reino Unido, mostró su solidaridad con la #ArtStrike (huelga del arte) declarando en huelga a su T. Rex residente, un ejemplar real de 65 millones de años llamado Stan. Cubierto con una túnica negra y apartado de la vista del público, Stan participó en el día de acción mundial negándose a comparecer ante los consternados visitantes del museo. El Museo de Manchester comparó el asteroide que acabó con los dinosaurios con la actual quema de combustibles, mediante un tuit que decía «Los dinosaurios también pensaban que tenían tiempo… ¡ACTÚA AHORA!».

Vídeo:

Febrero de 2021

En febrero de 2021, los activistas de 350 New Hampshire realizaron una intervención artística frente a las instalaciones de Liberty Utilities en Manchester, en solidaridad con la campaña «No Coal No Gas» en Nueva Inglaterra. Su objetivo era que se fijara una fecha concreta para el cierre de la central eléctrica de carbón de Merrimack en Bow (New Hampshire). En esta acción se utilizaron dinosaurios de cartón para insistir en que los combustibles fósiles están anticuados y deben extinguirse.

Junio de 2021

Por último, el mes pasado, el 16 de junio, activistas climáticos de 350.org se disfrazaron de T-Rex frente al Banco Asiático de Desarrollo en Ortigas City (Filipinas) para protestar contra los combustibles fósiles durante la celebración del Foro de Energía Limpia de Asia.

Los dinosaurios llevaban pancartas reclamando que el BAsD se liberara de los combustibles fósiles, en los que se podía leer: «Que no te engañen con los fósiles, evoluciona y deja atrás el petróleo y el gas».

En el mes de mayo, el Banco Asiático de Desarrollo publicó un borrador de su política energética en un documento denominado «Apoyar la transición hacia una baja emisión de carbono en Asia y el Pacífico», el cual establecía la prohibición de financiar cualquier nuevo proyecto de extracción de petróleo, gas y carbón. Sin embargo, el banco seguirá proporcionando financiación condicionada para proyectos de gas natural y hasta ahora no ha descartado la financiación indirecta de combustibles fósiles.

350.org está reclamando al BAsD que fije un calendario concreto para la plena retirada de la financiación de todos los proyectos de combustibles fósiles existentes, insistiendo además en la necesidad de acelerar la transición justa hacia el desarrollo de energías renovables y de propiedad comunitaria.

Vivan las ideas creativas de campaña

Los activistas por la justicia climática afirman que, además de la evidente necesidad de realizar la transición hacia energías renovables por el bien del planeta, las compañías energéticas deberían hacer esta transición a las renovables por su propia supervivencia: el panorama energético está cambiando rápidamente y, si se niegan a evolucionar con él, corren el riesgo de quedarse atrás. Mientras el sector financiero sigue reorientando sus inversiones hacia la energía renovable y alejándose del carbón, las empresas deben seguir su ejemplo.

Los individuos y las organizaciones que trabajan por la justicia climática se enfrentan a innumerables obstáculos a la hora de difundir sus mensajes y hacer que se escuchen sus voces, ya que se enfrentan al poder estructural y profundamente arraigado de la industria de los combustibles fósiles. No resulta tarea fácil comunicar asuntos complejos de manera convincente y, al mismo tiempo, ofrecer una esperanza para mucha gente que siente que hay demasiado en juego y que aquellos que están en el poder no están tomando medidas lo suficientemente valientes.

Seguro que no será la última vez que Pikachu y T. Rex hagan su aparición para apoyar la acción climática, pero, hasta que los veamos de nuevo, les agradecemos su apoyo constante.